Esta atractiva ruta hace un recorrido a través del impresionante y numeroso arte rupestre del Valle de Campoo. Dada la intensidad, se recomienda a aquellas personas que estén interesadas de manera notable en esta temática, que serán quienes disfruten de esta expresión artística de manera más especial.
El turista podrá visitar la ermita rupestre de Villaescusa de Ebro, último pueblo que atraviesa el caudaloso río Ebro antes de abandonar tierras cántabras y que mantiene una interesante arquitectura rupestre, para seguir posteriormente hasta San Martín de Elines, lugar en el que se ubica su llamativa colegiata.
El grupo se desplazará de San Martín para visitar la Iglesia de Arroyuelos, también de estilo rupestre. Estuvo dedicada a los Santos Acisclo y Victoria, y contiene una necrópolis de tumbas excavadas en roca, antropomorfas y de bañera.
Siguiendo dirección a Polientes nos encontramos con la ermita rupestre de Cadalso, excavada en una roca de arenisca y que posee una modesta singularidad.
Ya en horario de tarde y después de comer en la localidad de Polientes, se puede visitar la ermita rupestre de Campoo de Ebro, para después encaminarse a la iglesia rupestre de Sta. María de Valverde, que se puede considerar la catedral del arte rupestre. Datada entre los siglos IX y X todavía celebra misas en su interior. Cabe destacar una gran espadaña construida sobre la excavación de época posterior (S. XII) y el cementerio medieval situado en su exterior.